La incontinencia urinaria y las mujeres

No pasa un día sin que Concha Velasco me convenza de lo maravilloso que es que se escapen unas gotitas de pis al andar, veo la televisión y casi tengo envidia de esas increíbles mujeres haciendo ejercicio y perdiendo orina con unas compresas finas que no se mueven y dejan realizar todo tipo de actividad.

 

Los medios de comunicación y las compañías nos quieren convencer de que tener perdidas es algo inherente a la condición de mujer madura y por lo tanto debemos lanzarnos a comprar compresas si queremos dar saltos de alegría.

Casi siento pudor cuando recomiendo a mis pacientes que se traten y corrijan un problema que se soluciona en la mayoría de las ocasiones con un tratamiento fácil y barato.

Sin embargo intento vencer cada día en la consulta esa idea de las mujeres de que las perdidas son algo normal y por lo tanto no deben consultar por ello, en ocasiones incluso debo preguntar yo para detectar una persona  cuya vida esta  condicionada por la incontinencia.

Normalmente después de varias preguntas y alguna confesión, me doy cuenta de que muchas mujeres con perdidas pueden solucionar su problema al margen de las dichosas compresas.

La continencia urinaria es un mecanismo fundamentalmente muscular y por eso puede educarse, entrenarse y fortalecerse. Desde hace unos años han surgido numerosas iniciativas que intentan solucionar el problema, algunas de ellas en gimnasios, otras orientadas por fisioterapeutas en lonjas pero una visión global incluye identificación de la musculatura que falla, electroestimulación muscular y reeducación miccional. Precisa una inversión importante en un aparataje que incluye urodinamia completa, electroestimulador y una unidad del suelo pélvico que cuente con urólogo, cirujano digestivo y ginecólogo.

Existen en medicina numerosos problemas que no podemos solucionar de una forma sencilla, pero afortunadamente la incontinencia urinaria no es uno de ellos, por eso  la próxima vez que esté viendo la televisión piense que es posible que esas señoras fantásticas puede que fueran mas felices sin tener que llevar unas compresas maravillosas que no se muevan.

Últimos Articulos

Más Artículos